domingo, 13 de diciembre de 2015

Umm al-Kiram (1051 – 1091 aproximadamente)

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Princesa, hija de Almotacín, rey Taífa de Almería y poeta.
Se distinguió en el arte de componer “casidas” y “moaxajas.”
De ella se conservan poemas de amor dedicados al eunuco as-Sammar, de quien se cuenta que estuvo enamorada.






Maravillaos, amigos

de lo que ha cosechado una pasión ardiente,
pues de no ser por eso, no habría bajado,
en compañía de la luna de la noche,
desde su cielo altísimo a la tierra.
Mi pasión por quien amo es de tal suerte
que, si de mí se separase, el corazón lo seguiría.

Umm al-Kiram

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Ay, ojalá supiera

si hay algún medio de estar solos
donde no lleguen los oídos del espía.
¡Qué maravilla!
A solas quiero estar con un amado
que vive, aunque se vaya,
en mis entrañas y en mi pecho.


Umm al-Kiram

domingo, 6 de diciembre de 2015


Francisca Aguirre (Alicante, 1930)

Poeta casada con el poeta Félix Grande y madre de la poeta Guadalupe Grande.
Entre sus premios, el “Leopoldo Panero”, el “Nacional de Poesía”, el “Miguel Hernández”, el “Ciudad de Irún” y el “Alfons el Magnànim.”
Entre sus obras, “Ítaca”, “Historia de una anatomía”, “Los trescientos escalones”, “La otra música”, “Pavana del desasosiego” y “Nanas para dormir desperdicios.”

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Testigo de excepción

Un mar, un mar es lo que necesito.
Un mar y no otra cosa, no otra cosa.
Lo demás es pequeño, insuficiente, pobre.
Un mar, un mar es lo que necesito.
No una montaña, un río. Un cielo.
No. Nada, nada,
únicamente un mar.
Tampoco quiero flores, manos,
ni un corazón que me consuele.
No quiero un corazón
a cambio de otro corazón.
No quiero que me hable de amor
a cambio del amor.
Yo sólo quiero un mar:
Yo sólo necesito un mar.
Un agua de distancia,
un agua que no escape,
un agua misericordiosa
en que lavar mi corazón
y dejarlo a su orilla
para que sea empujado por sus olas,
lamido por su lengua de sal
que cicatriza heridas.
Un mar, un mar del que ser cómplice.
Un mar al que contarle todo.
Un mar, creedme, necesito un mar,
un mar donde llorar a mares
y que nadie lo note.


Francisca Aguirre

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lunes, 28 de septiembre de 2015

Frutos Baeza

Frutos Baeza (Murcia, 1861 – 1918)

Periodista, archivero, escritor en el dialecto “panocho”, dramaturgo  y poeta.
Entre sus obras, “Palicos y Cañicas”. “De mi tierra”, “El habla huertana”, “Pólvora en salvas” y  “¡Cajines y albares!”
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El habla de la huerta
(Fragmentos)

El lenguaje de la huerta
tiene mucho que entender;
y lo mismo en Covatillas
que en la Urdienca y el Sequén,
chapurreándolo no gusta,
bien hablado da placer.
El habla huertana es dulce
como panal de la miel
cuando platica de amores
la moza con su querer.
Alegre como repique
de las castañuelas es,
cuando bailando parrandas,
la nena recorta bien,
y los mozos se encandilan
porque “esfisan” no sé qué,
y hasta relinchan de gusto,
sin poderse contener.

(…)

Habla de la huerta mía,
expresión dulce y simpática
que en labios de mis mayores
escuché desde la infancia,
si mis cantares te copian
y mis romances esmaltas,
no es por ansia de laureles
ni por triviales jactancias,
es porque mi sangre es sangre
de humilde estirpe huertana,
es porque en mi ser palpitas,
porque te llevo en el alma,
y porque contigo evoco
ecos de edades pasadas,
y se recrea mi espíritu
con esa música grata,
que nace de tus acentos
y brota de tus palabras.

Frutos Baeza                                                                       imagen: www.regmurcia.com

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lunes, 21 de septiembre de 2015

Al-Gassaniyya

Al-Gassaniyya (Pechina, Almería, siglo X  o tal vez XI)

Poeta andalusí, en el periodo esplendoroso de la Taifa de Almería, en los  reinados de Jairán y Almotacín.
Escribió panegíricos a los reyes, de los que apenas se conservan algunos versos.

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¿Te entristece que digan?

¿Te entristece que digan
que han partido
los palanquines de las mujeres?
¿Cómo podrás soportarlo, ay de ti,
cuando se vayan?
No hay más que muerte a su partida,
y si no, una resignación
como acíbar y tristeza;
la vida era dulce
bajo la sombra de su presencia,
y el jardín de la unión amorosa
el más fragante perfume;
¡qué felices noches
en las que no temía a los reproches
por la pasión,
ni me asustaba que hubiese huida
a nuestra unión!
¡Ojalá supiera. Ahora en la separación,
si todo será después como fue antes!


Al-Gassaniyya de Pechina


lunes, 7 de septiembre de 2015

Luis Carlos López

Luis Carlos López (Cartagena de Indias 1879 - 1950)

Estudiante de dibujo, pintura y medicina, comerciante, periodista, cónsul, narrador y poeta. Era conocido por “El tuerto.“
Entre sus obras, “De mi villorrio”, “Posturas difíciles” y “Versos.”







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Noche de pueblo

Noche de pueblo tropical: las horas
lentas y graves, viene la oración,
y después, cuando llegan las señoras,
la música cerrada del portón.

Se oyen de pronto, cual un disparate,
los chanclos de un gañán. Y en el sopor
de las cosas, ¡qué olor a chocolate
y queso, a pan de yuca y alfajor!

De lejos y a la sombra clandestina
de la rústica cuadra, un garañón,
le ofrece una retrata a una pollina,
tocando amablemente su acordeón.

Tan solo el boticario, mi vecino,
vela impasible tras el mostrador,
para vender - con gesto sibilino -
dos centavos de aceite de castor.

Mientras la luna, desde el hondo arcano,
calca la iglesia. En el azul del plafón,
la luna tumefacta es como un grano.
Y la iglesia un enorme biberón.

Luis Carlos López





A Basilio

Tu organillo triste, tu organillo viejo,
cuando a media noche, bajo los balcones,
gime dulcemente con amargo dejo,
de seguro arrulla muchos corazones.

Tu organillo triste, de sentidos sones,
que refresca el alma con su amargo dejo,
mientras acaricia mis desilusiones,
cuántas cosas dice tu organillo viejo…

Cuando a media noche, bajo los balcones,
gime tu organillo de dolientes sones,
con plañir mimoso, con amargo dejo,

de seguro arrulla muchos corazones
mientras acaricia mis desilusiones,
tu organillo triste, tu organillo viejo…


Luis Carlos López


martes, 25 de agosto de 2015

Vicente Huidobro

Vicente Huidobro (Santiago de Chile, 1893 - Cartagena, Chile, 1948)

Siendo todavía adolescente se trasladó a París donde participó y experimentó todos los movimientos literarios vanguardistas. Poco a poco fue rechazando todas estas vanguardias empezando por el surrealismo, para crear su propio movimiento, llamado “Creacionismo.” Esto supuso un nuevo lenguaje, una ruptura con la sintaxis tradicional y una concentración del artista en las posibilidades estéticas de esta nueva concepción del lenguaje.
Entre sus obras, “Ecos del alma”, “La gruta del silencio, “Las pagodas ocultas” “Canciones en la noche” “Altazor o el viaje en paracaídas” y “Temblor del cielo.”

imagen: http://simbolospatrios.cl/displayimage.php?pid=6936

Arte poética

Qué el verso sea como una llave
que abre mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto mire los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
hacedla florecer en el poema.
Sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el sol.
El poeta es un pequeño Dios.


Vicente Huidobro                                         imagen: criticosdelaloteratura.blogspot.com

martes, 11 de agosto de 2015



Porfirio Barba Jacob (Santa Rosa de Osos, Colombia, 1885 – Ciudad de México, 1942)


Su nombre verdadero fue el de Miguel Ángel Osorio Benítez. Bohemio, pasional, nostálgico, sensual. Su espíritu inquieto le llevó prácticamente por todos los países americanos, hasta fijar su residencia definitiva en México.
Entre sus obras, “Campiña Florida”, “Canciones y Elegías”, “Rosas negras” y “Poemas intemporales.”
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imagen: www.kienyke.com



Mi vecina Carmen

Esta noche tengo miedo de estar solo... Entre
      la sombra,
un fantasma de ultramundo sigue mi paso,
        veloz...
Me parece que se acerca, que me palpa, que
        me nombra...
Esta noche tengo miedo de estar solo... Entre
         la sombra
leves rumores semejan un suspiro y una voz...

Todos en el barrio saben la historia de mi vecina:
¡Ingenua, fragante historia de ardorosa juventud!
Por sus cabellos profusos y por su carne
         ambarina...
Todos en el barrio saben la historia de mi vecina,
que, nevada y sonriente, reposa en el ataúd...

Esta noche tengo miedo de estar solo. Me acongoja
el recuerdo aún no lejano de un drama del corazón...
Eran sus manos tan ávidas, era su lengua tan roja...
Esta noche tengo miedo de estar solo. Me acongoja
el ritmo precipitado de mi propio corazón...

Caía en sombras la tarde cuando murió mi vecina...
En la sala de su casa destella un foco de luz...
Están rezando el rosario... y una comadre ladina,
la que pasaba las horas riñendo con mi vecina,
reza más alto que todas, puestos los brazos en cruz...

¡Carmen, diabólica y santa! Sus grandes ojos extraños,
atrevidos y falaces, humillaron mi candor;
el bálsamo de sus besos ungió mis veintidós años...
¡Era tan bella y tan rara! Y entre sus bucles castaños
dormí dos noches azules -¡dos noches no más!- de amor...

Y hoy que ha muerto, tengo angustia de estar solo:
        hay un rumor
de oraciones en el aura que llega quedo, muy quedo...

¡Que abran la puerta! ¿Hace luna? Tengo frío...
         tengo miedo...
Me parece que de pronto viene a turbarme su voz...

Barba Jacob