jueves, 25 de noviembre de 2021

Canto al amor

 

Amor, suave como la uva

que vas embriagando mi corazón,

eres tan dulce y frágil como una

amapola de primavera.

 

Amor, eres como un vuelo

de aves que trinan en los horizontes,

donde crecen las rosas azules

de mar tranquilo.

 

Amor tú que galopas en una yegua

dormida donde cae la noche

Se ven las estrellas que bailan

y susurran al viento

 

Amor, espiga de harina blanca

como tu alma, que toca el aire,

enredando sueños de fantasías,

tocando corazones dormidos.

 

Amor, canto de verano florido,

sutil como luciérnagas volando

por los aires tocando corazones,

tu cantar es como un lirio que moja

el rostro de un amanecer.

 

Amor, que iluminas los caminos

de una noche silenciosa callada,

se siente el llanto del eco que

devuelve las lágrimas caídas.

 

Amor, canto al alba del aire,

Tu que llenas mi vida, canto

de luna plateada en un riachuelo

sediento de amar; amor, tu risa

y tu llanto son míos.

Maggie Carson

(Iorana)

-El amor “embriaga el corazón” del poeta (autora), “llena la vida” del poeta, el poeta hace suyos “su risa y su llanto”. Han aflorado nítidos las emociones y los sentimientos.

-Uva, amapola, rosas, aves, mar, yegua, viento, estrellas, espiga, luciérnagas, noche, amanecer, caminos... Todo un mundo exterior, exhaustivamente descrito, fundido en lo íntimo del yo. No es el objeto de la autora este rico mundo exterior, sino su sujeto individual, su estado anímico, su sentimiento amoroso.

-Todo lo externo se nos hace presente como movimiento del ánimo de la autora. De ahí la personificación de la naturaleza. Cada uno de lo elementos enumerados, aparecen personificados, tienen vida y cualidades humanas.

-No ocurre nada, no hay una historia, son sucesivos momentos estáticos, en sucesivas series emotivas. El amor como tema, desarrollado en variaciones y relaciones nuevas convergentes.

-Ensimismada la autora en el tema amoroso, vuelve a él en cada una de las estrofas, sugiriendo, aludiendo en un lenguaje lleno de imágenes, comparaciones y metáforas, paralelismos y encabalgamientos, anáforas...

-La polimetría de sus versos y la ausencia de rima proporcionan a la urgencia que tiene la autora por el peso del contenido amoroso, un cauce apropiado de libertad total para una expresión que no puede ni quiere entretenerse.

Felicidades, amiga Iorana, por la belleza de tus versos, por la calidad y el lirismo emocinante de tu  entrañable poesía.


Imágenes:https://www.google.com/

jueves, 18 de noviembre de 2021

Eliseo Diego (La Habana, 1920  - 1994, Ciudad de México)

Pedagogo, profesor, traductor, narrador y poeta.

Entre sus premios, el “Nacional de Literatura”, el “Premio de la Crítica”, el “Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo.”

Entre sus obras, “En la Calzada de Jesús del Monte”, “Libro de las maravillas de Boloña”, “A través de mi espejo”, “Soñar despierto”, “Aquí he vivido” y “Poemas al margen.”


 Canción para todas las que eres

No solo el hoy fragante de tus ojos amo

sino a la niña oculta que allá dentro

mira la vastedad del mundo con redondo azoro,

y amo a la extraña gris que me recuerda

en un rincón del tiempo que el invierno ampara.

La multitud de ti, la fuga de tus horas,

amo tus mil imágenes en vuelo

como un bando de pájaros salvajes.

No solo tu domingo breve de delicias

sino también un viernes trágico, quien sabe,

y un sábado de triunfos y de glorias

que no veré yo nunca, pero alabo.

Niña y muchacha y joven ya mujer, tu todas,

colman mi corazón, y en paz las amo.

Eliseo Diego

En lo alto

Un pájaro en lo alto,

en lo más fino

del árbol alto,

un tomeguín

nervioso, breve, tan liviano

 

como un soplo de luz,

está cantando

su propia levedad,

la maravilla

de su increíble ser

 

su pura vida

minúscula, perfecta, iluminada.

Eliseo Diego


La niña en el bosque

Caperuza del alma, está en lo oscuro

el lobo, donde nunca

sospecharías,

y te mira

desde su roca de miseria,

su soledad, su enorme hambre.

 

Tú le preguntas: ¿por qué tienes

esos ojos redondos?

Y él responde,

ciego, para mirarte

mejor, llorando.

Y en seguida

 

tú vuelves: las orejas,

¿por qué tan grandes?

Y él,

para escucharte, oh música

del mundo, sólo

para escucharte.

Y luego

lo demás es la sombra -indescifrable.

Eliseo Diego

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viernes, 12 de noviembre de 2021

Eulogio Díaz del Corral (Zarza la Mayor, Cáceres, 1950)

Pintor, escritor y poeta.

Entre sus obras, “Educación para la convivencia”, “Momentos” y “Pensamientos sobre la compasión”.

La razón de tu existencia

Desde que surgió la vida

sobre el planeta

¡cuánta tragedia!

¡cuánto sufrimiento!

¡cuánto dolor!

 

millones de años…

Luego apareciste tú, ser humano,

con la posibilidad de dar solución

y aliviar el sufrimiento,

destinado a convertirte

en un dios de amor.

 

Cuando amas

te acercas a tu finalidad evolutiva.

Cuando odias,

te alejas de ella,

frustrando la más pura y genuina

razón de tu existencia.

 

¡Ama a los animales!

¡Ama a los seres humanos!

¡Ama apasionadamente a todos los seres vivos!

¡A la vida!

¡Cumple con tu destino! 

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sábado, 6 de noviembre de 2021

Fernando Aínsa (Palma de Mallorca, 1937 – Zaragoza, 2019)

Escritor, poeta y crítico literario hispano-uruguayo. Entre sus obras: ‘Necesidad de la utopía’, ‘Travesías’, ‘En la orilla’, ‘De papá en adelante’. ‘Las palomas de Rodrigo’, Aprendizajes tardíos’ y ‘Poder del buitre sobre sus lentas alas’.


Sobrevivir al otro

 

¿Dónde he leído

‘No quisiera despertar suavemente la viuda que llevas dentro’?

Si me despierto en la noche

soñando lo indebido

espío tu respiración

escudriño cómo oscila tu pecho en la sombra.

Entonces me quedo tranquilo

puedo reanudar mi pesadilla. Si no sintiera tu palpitar

estaría tentado de acariciar tu mano,

pero temo despertarte

o encontrarte inmóvil y fría.

No me gustaría tener que sobrevivir con tu recuerdo,

no quiero asistir a tu icineración.

No quiero recibir un frasco con tus cenizas

Sospecho que tú tampoco.

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sábado, 30 de octubre de 2021

Mario Sá-Carneiro (Lisboa, 1890 – París, 1916)

Novelista, cuentista y poeta modernista. Sumido en una gran depresión, se suicidó con tan sólo 26 años en presencia de su amigo José de Araujo, ingeriendo seis frascos de arseniato de estricnina, en un hotel en Montmatre.

Entre sus obras, ‘Amizade’, ‘Princípio’, ‘A confissao de Lúcio’, ‘Dispersao’ y Céu em fogo’.


Último soneto

Que rosas fugitivas foste alí!

Requeriam-te os tapetes, e vieste…

Se me dói hoje o bem que me fizaste,

é justo, porque muito te devi.

 

Em que seda de afagos me envolví

quando entraste, nas tardes que apareceste!

Como fui de percal quando me deste

tua boca a beijar, que remordí…

 

Pensei que fosse o meu o teu cansaço…

Que seria entre nós un longo abraço

o tedio que, táo esbelta, te curvava…

 

E fugiste… que importa? Se deixaste

a lembrança violeta que animaste,

onde a mina saudade a Cor se trava?

Fim

Quando eu morrer batam em latas,

rompam aos saltos e aos pinotes,

façam estalar no ar chicotes,

chamem palhaços e acrobatas!

 

Que a meu caixao vá sobre um burro

ajaezado à andaluza…

A un morto nada se recusa,

eu quero por força ir de burro.


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sábado, 23 de octubre de 2021

Rosa de Santa María (Lima, 1586 – 1617)

Monja y poetisa peruana del siglo XVI – XVII.


Fragmentos


Oh dulce martirio,

que con arpón de fuego

me ha herido.

 

Corazón herido

con dardo de amor divino,

da voces por quien lo hirió,

purifica mi corazón.

 

Recibe centella de amor,

para amar a su creador

(,,,)

y temor santo.

 

Amor puro, la vida en cruz.

¡Oh dichosa unión,

abrazo estrecho con Dios!

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sábado, 16 de octubre de 2021

 Miguel Delibes

Era Académico de la Lengua desde 1973. Propuesto varias veces para el Nobel de Literatura, recibió entre otros el premio de las Letras de Castilla y León, el de la Letras Españolas y el Cervantes.

Recordemos el título de algunas de sus obras más sobresalientes:  “Las ratas” “La sombra del ciprés es alargada”, “Cinco horas con Mario”, “Los santos inocentes”, “El disputado voto del Sr. Cayo”, “La señora de rojo sobre fondo gris”, “El hereje”, “El príncipe destronado”, “El camino”... Algunas de ellas han sido llevadas al cine y otras al teatro.

 


“Cinco horas con Mario”

“Después de cerrar la puerta, tras la última visita, Carmen recuesta levemente la nuca en la pared hasta notar el contacto frío de la superficie y parpadea varias veces como deslumbrada. Siente la mano derecha dolorida y los labios tumefactos de tanto besar. Y como no encuentra mejor cosa que decir, repite lo mismo que lleva diciendo desde la mañana: “Aún me parece mentira, Valen, fíjate; me es imposible hacerme a la idea”. Valen le toma delicadamente de la mano y la arrastra, precediéndola, sin que la otra oponga resistencia, pasillo adelante, hasta su habitación...”

“El camino”

 

“Daniel el Mochuelo intuye a sus once años que su camino está en la aldea, junto a sus amigos, sus gentes y sus pájaros. Pero su padre quiere que vaya a la ciudad a estudiar el Bachillerato. A lo largo de la noche que precede a la partida, Daniel, insomne, con un nudo en la garganta, evocará sus correrías con sus amigos - Roque el Moñigo y Germán el Tiñoso - a través de los campos, descubriendo el Cielo y la Tierra, y revivirá las andanzas de la gente sencilla de la aldea.

Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Daniel el Mochuelo desde el fondo de sus once años, lamentaba el curso de los acontecimientos, aunque lo acatara como una realidad lamentable y fatal . Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectaba...”

“Las ratas”

“Poco después de amanecer, el Nini se asomó a la boca de la cueva y contempló la nube de cuervos reunidos en consejo. Los tres chopos desmochados de la ribera cubiertos de pajarracos, parecían tres paraguas con las puntas hacia el Cielo. Las tierras bajas de Don Antero, el poderoso, negreaban en la distancia como una extensa tizonera.

La perra se enredó en las piernas del niño y él le acarició el lomo a contrapelo, con el sucio pie desnudo, sin mirarla; luego bostezó, estiró los brazos y levantó los ojos al lejano cielo arrasado."

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