sábado, 1 de agosto de 2020

 Juan Carlos Dávalos (Villa San Lorenzo, Salta, Argentina, 1887 - 1959)

Profesor, Director de la Academia de letras Argentina, narrador, ensayista, dramaturgo  y poeta.

Fue un escritor regionalista que describió al hombre y al paisaje de la región  y que pretendió rescatar el rico y extenso material léxico precolombino.

Entre sus obras, “El viento blanco”, “Los casos de zorro”, “Relatos lugareños”, “Águila renga”, “Cantos agrestes”, “Otoño”,  “Cantos de la montaña” y “Versos sueltos.”

 Biografía de Juan Carlos Dávalos

El mal del agua

De los cerros donde el viento

no se cansa de correr,

y en los ríos y cardones

zumba hasta el anochecer;

 

De los cerros donde el sol

curte y reseca la piel,

y a la tierra la yareta

se agarra con avidez,

 

una tarde la pastora,

acosada por la sed,

arreando sus cabritas,

bajó con ligero pie.

 

De pechos en el arroyo

inclinándose a beber,

la pastora dijo:

- Agüita,

agüita te beberé...

 

En medio las cortaderas

el hato bebió también.

¡Agua de nieve es el agua

del arroyo montañés!

 

En su rancho la pastora

muere de calor y sed;

cogida de calenturas

por el mal del agua fue.

 

¡Agua de nieve es el agua

del arroyo montañés!

 Cómo afecta el cambio climático a los arroyos de montaña? | iAgua

domingo, 26 de julio de 2020


 Ibn Jafaya (Valencia, 450 – Alzira, 533)

Estudioso de la religión, la gramática y la literatura, escritor y poeta.

He vuelto a Alzira

He vuelto a Alzira
entre el trueno que retumba en mi oído
y la lluvia que azota mis hombros,
como un ave paralizada por las aguas
cuyos polluelos están en el  nido, atormentados,
viendo cómo se derrumban los muros
bajo el peso continuo de las nubes.
El mar de la riada,
oleadas de barro;
el cielo, generoso en lágrimas;
los edificios, resquebrajados,
humillados como cautivos
ante el tirano.
Los edificios se venían abajo
inclinándose a tierra
como lo harían las comisiones
delante de los reyes.
Se diría que imitaban
a los fieles en oración.

Ibn Jafaya

Poemas, versos y rimas desde las taifas valencianas. – Valentia ...

martes, 21 de julio de 2020



Pedro Liñan de Riaza (¿?, 1556 – Madrid, 1607)

Parece que nació en Toledo, aunque también es posible que naciera en Calatayud. Fue un capitán de las Guardias Españolas y un poeta. Escribió, Sonetos Filosóficos, Sonetos satíricos, Glosas, Romances y otros.
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El cielo está confuso, la mar brama.

El cielo está confuso, la mar brama.
el aire cuaja el polvo en remolinos;
predomina el más fiero de los sinos,
 a tropos corta el mundo estambre y trama.

Perdían cada cual o tronco o rama,
chopos enanos y gigantes pinos;
temen ruina humanos y divinos,
el Caos a confusión segunda llama.

La máquina del orbe se disuelve;
¡Oh Calvario glorioso, oh en tu monte
el Autor de la vida en cruz expira!

¡Oh triunfante Señor, los ojos vuelve,
y pues tu muerte es paz, en medio ponte;
habla a los cielos y a los hombres mira.

Una muestra selectiva y representativa de los más reconocidos ...

jueves, 16 de julio de 2020


 Biografia de Empédocles de Agrigento
Empédocles (Agrigento, 495 – 435 a. C.)

Político y filósofo. Su teoría sobre las cuatro “raíces” fue recogida posteriormente por Aristóteles con el nombre de los cuatro “elementos”: agua, fuego, aire y tierra. Empédocles sostenía que la combinación en proporciones distintas daba origen a los distintos entes.


Una leyenda afirma que murió arrojándose al Etna, para tener una muerte digna de una divinidad, ya que se consideraba a sí mismo de origen divino.


Las purificaciones
(Fragmento)

Amigos, que en la gran urbe y a orillas del leonado Acragante moráis en lo alto de la villa, ocupados en nobles acciones para los extranjeros, abrigo hospitalario, ignorantes de la maldad, salve. Yo, un dios inmortal entre vosotros, que no mortal, voy y vengo, entre todos honrado al parecer, y ceñido con cintas y floridas coronas.
Por todos, cuando llego a las prósperas ciudades, me veo reverenciado. Y me siguen a millares, para tratar de averiguar, dónde se halla la senda del provecho; por consultar oráculos los unos; otros, contra los males de toda condición tratan de oír una respuesta que los cure, pues largo tiempo ya se hallan transidos por acerbos dolores.

(Tradución de Alberto Bernabé)

viernes, 10 de julio de 2020



Ni sé si muero ni si tengo vida;

“Ni sé si muero ni si tengo vida;
ni estoy en mí, ni fuera puedo hallarme;
ni en tanto olvido cuido de buscarme,
que estoy de pena y de dolor vestida”.

“Dame pesar el verme aborrecida,
y, si me quieren, doy en disgustarme;
ninguna cosa puede contentarme:
todo me enfada y deja desabrida”.

Leonor de la Cueva

Leonor de la Cueva y Silva | lclcarmen1bac

domingo, 5 de julio de 2020


La muerte

Almitra, entonces, habló, diciendo: Os preguntaríamos ahora sobre la Muerte.
Y él respondió:
Desearíais saber el secretó de la muerte.
¿Pero cómo lo encontraréis a menos de buscarlo en el corazón de la vida?
El mochuelo, cuyos ojos atados a la noche son ciegos en el día, no puede descubrir el misterio de la luz.
Si, en verdad, queréis contemplar el espíritu de la muerte, abrid de par en par vuestro corazón en el cuerpo de la vida. Porque la vida y la muerte son una, así como el río y el mar son uno también.
En el arcano de vuestras esperanzas y deseos reposa vuestro conocimiento silencioso del más allá:
Y, como las semillas soñando bajo la nieve, vuestro corazón sueña con la primavera.
Confiad en los sueños, porque en ellos el camino a la eternidad está escondido.
Vuestro miedo a la muerte no es más que el temblor del pastor cuando está en pie ante el rey, cuya mano va a posarse sobre él como un honor.
¿No está, acaso, contento el pastor, bajo su miedo de llevar la marca del rey?
¿No lo hace eso, sin embargo, más consciente de su temblor?
Porque, ¿qué es morir sino erguirse desnudo?
Y, ¿qué es dejar de respirar, sino el liberar el aliento de sus inquietos vaivenes para que pueda elevarse y expandirse y, ya sin trabas, buscar a Dios?
Sólo cuando bebáis el río del silencio cantaréis de verdad. Y, cuando hayáis alcanzado la cima de la montaña es cuando comenzaréis a ascender.
Y, cuando la tierra reclame vuestros miembros, es cuando bailaréis de verdad.

Ahlil Gibrán

El secreto de la muerte por Khalil Gibran
Imagen:

martes, 30 de junio de 2020


 Marilyn Bobes: "Aspiro al escritor andrógino" | Cubadebate
 Marilyn  Bobes ( La Habana, Cuba, 1955)
Licenciada en Historia, correctora,  periodista, crítica literaria, editora, narradora y poetisa.
Entre sus obras, “La aguja en el pajar”, “Hallar el modo”, “Alguien tiene que llorar”,   “Estatuas de sal”  y “Mujer perjura.”


Entre sus premios, el Premio David de Poesía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Premio Casa de las Américas de Cuento y el Premio Casa de las Américas de Novela.

Donde se cuenta hasta que apareciste

Por delicadeza,
permití que los pájaros helados
calentaran sus picos en mi lumbre,
horadaran los leños de la noche
e hirieran con sus cantos mi silencio.
Ellos mancharon con sus plumas
mis sábanas
y picoteando sobre la pureza
me volvieron ceniza,
por delicadeza.
Por delicadeza,
consentí ser la amante de los héroes.
Alimenté mentiras y carencias
en hoteles de paso;
amordacé mi corazón de niña
y fui mujer fatal
para que nunca aparecieran culpables.
Ellos se fueron
con mis mejores máscaras
y sus esposas, muertas de tristeza,
me dieron mala fama,
por delicadeza.
Por delicadeza,
pude resucitar en mis papeles
aquellos pájaros helados.
A mis tristes y efímeros amantes
con sus tibias y frívolas esposas
los transformé en metáforas.
Esparcí mis cenizas.
Hice versos
sólo para conjurar mi mala fama.
Y hoy que no creo en la delicadeza
te me apareces tú
que eres más que la delicadeza.
Estoy enferma de delicadeza
y no perderé mi vida por delicadeza
conmigo misma.
Por delicadeza.

Marilyn Bobes

Marilyn Bobes León, Donde se cuenta hasta que apareciste

Memorias Del Magnífico

Cuando tú eras magnífico
cientos de naves venían a estrellarse
en los desfiladeros de mi sombra.
Yo miraba en tus sueños
con la inquietud del náufrago
y jugaba a nombrarte monarca de las islas
mensajero del aire.
Cuando tú eras espléndido
mi cuerpo el cantil que frecuentabas
y yo una especie perseguida en vano
escuchaba en el viento encantadoras
músicas
levantaba mareas
y subía por la furia homicida de tus olas.
Sólo la claridad nos inundaba.
Ah, cuando tú eras magnífico

Marilyn Bobes

El acantilado de Quejo por Mikel | Fotografía | Turismo de Observación

Triste oficio

Poetisas, dijeron.
Serán tibias
y falsas
y pequeñas.
Aunque seres livianos,
no tomarán altura porque son imperfectas.
Pero si alguna toca en la palabra
como el burro en la flauta
postulemos que es mucho hombre esa mujer
y no
que es mucha mujer un ser humano.
(No una mujer nacida de la sombra
donde seremos siervos o señores.)
Y pensemos después cómo callarla.

Marilyn Bobes

Las Maestras de la República y Las Sinsombrero tienen plaza en ...