domingo, 29 de noviembre de 2020

Alejandra Pizarnik (Avellaneda, 1936 – Buenos aires. 1972)

Estudiante de Filosofía y Letras, de Literatura, Periodismo y Pintura. En su estancia en París, estudió Historia de la Religión y Literatura Francesa.

Durante su corta vida sufrió profundas depresiones. Después de varios intentos de suicidio, terminó por quitase la vida, recién salida del psiquiátrico, donde había esta do internada un tiempo, tomando pastillas de un barbitúrico.

Entre sus obras, “Última inocencia”, “Árbol de Diana”, “El infierno musical” y “El deseo de la palabra.”

La enamorada

 

Esta lúgubre manía de vivir

esta recóndita humorada de vivir

te arrastra Alejandra no lo niegues.

 

Hoy te miraste en el espejo

y te fue triste estabas sola 

la luz rugía el aire cantaba

pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás

tremolarás tus manos así volverá

tu amado tan amado.

 

Oyes la demente sirena que lo robó

el barco con barbas de espuma

donde murieron las risas

recuerdas el último abrazo

oh nada de angustias

ríen en el pañuelo llora a carcajadas

pero cierra las puertas de tu rostro

para que no digan luego

que aquella mujer enamorada fuiste tú.

 

Te remuerden los días

te culpan las noches

te duele la viva tanto tanto

desesperada ¿a dónde vas?

Desesperada ¡nada más!


La jaula

 

Afuera hay sol.

No es más que un sol

pero los hombres lo miran

y después cantan.

 

Yo no sé del sol.

Yo sé la melodía del ángel

y el sermón caliente

del último viento.

sé gritar hasta el alba

cuando la muerte se posa desnuda

en mi sombra.

 

Yo lloro debajo de mi nombre.

Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos

de realidad

bailan conmigo.

Yo oculto clavos

para escarnecer a mis sueños enfermos.

 

Afuera hay sol.

Yo me visto de cenizas.


La última inocencia

 

Partir

en cuerpo y alma

partir.

 

Partir

deshacerse de las miradas

piedras opresoras

que duermen en la garganta.

 

He de partir

no más inercia bajo el sol 

no más sangre anonadada

no más fila para morir.

 

He de partir

Pero arremete ¡viajera!

 

Alejandra Pizarni

Imágenes:https://www.google.com/

lunes, 23 de noviembre de 2020

Isabel de Liaño (Palacios de campos . Valladolid – Siglo XVII)

Escritora española. Entre sus obras, ‘Historia de la vida, muerte y milagros de Santa Catalina de Sena.

 

Y tú, lector, si tibio te sintieres

 

Y tú, lector, si tibio te sintieres

y mis versos en ti mal se perciben,

no los leas, te ruego, si quisieres,

pues para ti los tales no se escriben.

Solo los escribí para mujeres,

que lo que es devoción mejor reciben

y aunque no lo merecza harán estima

por ser de mano femenil la rima.


Imagen:https://www.google.com/

miércoles, 18 de noviembre de 2020

El comer y el beber

Entonces, un viejo que tenía una posada dijo: Háblanos del comer y del beber.

Y él respondió:

Ojalá pudierais vivir de la fragancia de la tierra y, como planta del aire, ser alimentados por la luz.

Pero, ya que debéis matar para comer y robar al recién nacido la leche de su madre para apagar vuestra sed, haced de ello un acto de adoración.

Y haced que vuestra mesa sea un altar en el que lo puro y lo inocente, el buque y la pradera sean sacrificados a aquello que es más puro y aún inocente que el hombre.

Cuando matéis un animal, decidle en vuestro corazón: "El mismo poder que te sacrifica, me sacrifica también; yo seré también destruido.

La misma ley que te entrega en mis manos me entregará a mí en manos más poderosas.

Tu sangre y mi sangre no son otra cosa que la savia que alimenta el árbol del cielo."

Y, cuando mordáis una manzana, decidle en vuestro corazón:

"Tus semillas vivirán en mi cuerpo.

Y los botones de tu mañana florecerán en mi corazón. Y tu fragancia será mi aliento.

Y gozaremos juntos a través de todas las estaciones."

Y, en el otoño, cuando reunáis las uvas de vuestras vides para el lagar, decid en vuestro corazón:

"Yo soy también una vid y mi fruto será llevado al lagar. Y, como vino nuevo será guardado en vasos eternos."

Y, en el invierno, cuando sorbáis el vino, que haya en vuestro corazón un canto para cada copa.

Y que haya en ese canto un recuerdo para los días otoñales y para la vid y para el lagar.

 

Ahlil Gibrán

Imagen:https://www.google.com/

jueves, 12 de noviembre de 2020

María Eloy García (Málaga, 1972)

Licenciada en Geografía e Historia y poeta.

Entre sus premios, el de “Poesía Carmen Conde”.

Entre sus obras, “Diseños experimentales”,  “Metafísica del trapo”, “Hablando en plata”, “Mujeres de carne y verso” y “Cuánto dura cuánto.”


La miss

Toda ella era la historia de la estética

radiante y moderna

a menudo se mostraba atravesada por el verbo

como una serpiente moviendo su cascabel

al ritmo del poderoso veneno

teresa transverberada y hortera

fluye por el érebo de la calle

con piernas que son tierra

para un torso que es un mundo

su sostén neoplatónico

ordena ala forma surgir sobre la materia

en virtud de la realidad superior

que son sus tetas absolutas

sus tetas a priori sus tetas inmutables

culo inteligible sólo para agustines de Hipona

de tan apolínea resultas dionisíaca

concepto vivo para pantalla gigante

te vistes de pantalón de plotino de plaitéx

para el encendido virtual de tu cuerpo matemático

porque la realidad no está pactada en el sueño

te haces mordiéndote y tan figurativa te ves

que podrías condenarnos si quisieras

a la abstracción eterna.


La reponedora Muriel

Sólo tú haces de un día vacío todo el día

eres el demiurgo sencillo de un universo diminuto

arrastrando en el círculo sexto, sección láctea

todo el palé de la tristeza

repones el ansia con el ansia

y el tiempo con el tiempo

sólo tú tienes la contradicción misma

de los dioses

te vanaglorias de un orden

que será siempre destrozado

y al levantarte con el cuerpo tan antiguo

miras los pasillos inexactos

sección deseo llena de realidad

sección verdad llena de historia

a una simple voz tuya todas las bandejas dicen carne

los mostradores revelan la verdad subconsciente de sus 10 grados

se alinean las hileras

surgen anaqueles rebosantes de todo lo que pueda desearse

sólo tú tienes como todas las mañanas

tres horas justas para crear un día.

Imágenes:https://www.google.com/

viernes, 6 de noviembre de 2020

 Félix de Azúa (Barcelona, 1944)

Licenciado en Filosofía, ensayista, novelista y poeta.

Entre sus obras, “Cepo para nutria”, “Historia de un idiota”, “Diario de un hombre humillado” y “La invención de Caín”.

 

Yo no sé qué esperamos los unos de los otros


Yo no sé qué esperamos los unos de los otros,

ni la razón para tener a mi mano como un fiel aliado.

Nada puedo esperar de una mano

capaz de señalar al justo y al perverso

o escribir poemas en las habitaciones

de un verano impregnado de vino y sal y sangre.

 

Sólo, quizá,

recordar otra gente

que ahora se arrastra entre pájaros muertos

y vivir seriamente un calendario

cuyas mentiras apenas disimulan

lo efímero de su  numeración.

Imagen:https://www.google.com/